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| La mayoría de los profesionales tienen muy
desarrollada la consciencia de lo que vale su tiempo. Es decir, que cualquier
cosa que hagan, casi siempre le produce la sensación consciente o subconsciente
de que ese tiempo y esfuerzo que le dedicn es a expensas de muchas otras
cosas que podrían y deberían estar haciendo. |
| Una de las cosecuencias perniciosas que
sufren los directores a raiz de la incesante demanda de su tiempo es que
tienden a confiar casi exclusivamente en el mundo de los hechos y de la
razón. Los sentimientos les parecen un fenómeno incontrolable. |
| Sin embargo, los investigadores han demostrado
que la confianza, la lealtad, la dedicación y muchos otros factores fundamentales
que impulsan la productividad e innovación, así como los logros personales,
de equipos y organizaciones pueden atribuirse a los sentimientos correctamente
controlados. |
| Los líderes en todo el mundo se están percatando
de que en algunos casos el prestar atención a los sentimientos ayuda a ahorrar
tiempo, aprovechar más oportunidades y concentrar las energía en la consecución
de mejores resultados. |
| Los investigadores sugieren que muchas de
las mejores decisiones, de las organizaciones más dinámicas y de vidas más
realizadas y colmadas de éxito se deben en parte a la inteligencia emocional,
junto con los aspectos de la inteligencia práctica y creativa que le son
afines, y no únicamente al cociente de inteligencia ni a la pura capacidad
mental. |
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| Los sentimiento no sólo son los hontanares
del saber intuitivo. También nos suministran, a cada instante, durante todo
el día, datos potencialmente aprovechables. Pero no basta con tener los
sentimientos. Es necesario saber reconocerlos y apreciarlos, tanto en uno
mismo como en los demás, así como reaccionar a ellos correctamente. Las
personas que saben hacerlo utilizan la inteligencia emocional, que es la
capacidad para sentir, entender y aplicar eficientemente el poder de aquel
cúmulo de emociones del cual mana parte de la fuerza, de las informaciones,
de la confianza, creatividad e influencia sobre los demás que anima al hombre. |
| La medida de la intelignecia emociona se
expresa con un cociente, el EQ. Los investigadores sugieren que las personas
que tienen el EQ alto tienen mejores resultados en su vida profesional,
entablan relaciones personales más estrechas, desempeñan funciones directivas
má hábilmente y gozan de mejor salud que las personas con un EQ bajo. |
| El EQ Map Profiles y el
Organizational EQ Map Profiles son dos instrumentos homologados
según las normas norteamericanas y válidos a los efectos estadísticos, que
sirven para medir la inteligencia emocional y otras dimensiones de la inteligencia
humana en el trabajo. |
| A medida que el sujeto va desarrollando
las distintas características de su inteligencia emocional, lo más probable
es que observe que, al mismo tiempo, va aumentando su capacidad en los siguientes
aspectos: |
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. La intuición.
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Un talante sólido y de auténtica personalidad. |
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La disposición para confiar en los demás y la capacidad para inspirar
confianza. |
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El aprecio por la insatisfacción constructiva. |
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La capacidad para encontrar soluciones acertadas en situaciones difíciles
y para tomar decisiones inteligentes. |
| . Liderazgo
eficiente. |
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| La inteligencia emocional no sólo es una
fuerza potente en sí misma, sino que también es indispensable para poder
llevar a buen término ciertas iniciativas relacionadas con la mente, tales
como control de calidad, desarrollo de las competencias fundamentales y
aplicación de las disciplinas correspondientes a la valoración. La rentabilidad
de las organizaciones está relacionada en gran medida con la calidad de
la vida profesional, la cual depende mucho de la confianza y de la lealtad,
tanto dentro de la organización como para con las personas externas. La
rentabilidad también tiene cierta relación con lo que sienten los empleados
respecto a su trabajo, a sus compañeros y a la empresa. |
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| Tres factores que determinan la ventaja
competitiva: |
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La consecución de la confianza en las relaciones con las personas.
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El aumento del impulso de la eficiencia |
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La construcción del futuro |
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| La consecución de la confianza en
las relaciones con las personas: Se trata de desarrollar métodos
concretos para construir un radio de confianza que abarque a los
clientes actuales y potenciales, a los equipo propios y a toda la organización. |
| El aumento del impulso y de la eficiencia
en situaciones de presión: Este factor tiene relación con la preparación
de unos dispositivos, que se puedan accionar para alertar la mente, cuando
sea necesario aumentar la fortaleza de las personas y de las relaciones
entre ellas. |
| La creación del futuro:
Este factor desarrolla las habilidades fundamentales que sirven para aprovechar
el poder de los puntos de vista divergentes y del potencial más importante,
el de los talentos y fuerzas esenciales de cada persona, incluidos aquellos
aspectos que no suele aprovecharse como ventajas competitivas. Esas habilidades
pueden aumentar la capacidad de los equipos y trabajadores individuales
para encontrar oportunidades, solucionar problemas e introducir avances
reveladores en el campo estratégico, técnico y de servicios. |
| Esas manifestaciones de la capacidad esencial
se concentran y movilizan en el lugar de trabajo a través de un modelo llamado:
modelo de las cuatro piedras angulares de la inteligencia emocional. Las
citadas cuatro piedras angulares son: |
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El reconocimiento de las emociones. |
| . La aptitud emocional.
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| . La profundidad emocional.
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| . La alquimia de las emociones. |
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| Es importante comenzar por mencionar la
honestidad. La construcción o el enriquecimiento de la inteligencia emocional
comienza cuando nos dejamos guiar sinceramente por los sentimientos y nos
mantenemos fieles a nosotros mismos, respetando la sabiduría del corazón
y de la mente. |
| Es indudable que, a los trabajadores de
todos los niveles de cualquier organización les gustaría que las relaciones
fueran directas y sinceras. La comunicación desprovistra de sinceridad es
denigrante para todos, porque implica que somos casi infinitamente manipulables
mientas los que mandan sepan darle el matiz que les convenga. Existe, sin
embargo, un antídoto contra esa deshumanización del lenguaje. Consiste en
conocer aquellas cualidades de nuestra fortaleza gracias a las cuales se
nos respeta y no cesar en la lucha por ellas. |
| Durante muchas décadas, los estudiosos más
prestigiosos del liderazgo vienen recomendando que cuidemos las emociones
en la vida de las organizaciones y que aprendamos a valorarlas y a controlarlas
correctamente, tanto las nuestras como las de los demás. |
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| El reconocimiento de las emociones implica
la adaptación de un glosario claro y útil para referirse a ellas y el respeto
y aprecio de la sabiduría que encierran los sentimientos. La honestidad
emocional, la energía emocional, el feedback emocional y la intuición
práctica son algunas de las nociones que contribuyen a ello. |
| Para comprobar personalmente el dinamismo
de la honestidad emocional en algunos aspectos, usted mismo puede escudriñar
su propia inteligencia emocional durante varios días. Observe sus pensamientos
y sentimientos. Basta contactar con nuestras voces interiores y mantenernos
atentos a ellas para desarrollar la facultad de surtirnos de las profundas
fuentes del saber que viene más allá de nuestro pensamiento, desde dónde
reina la inteligencia emocional. |
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| La confianza es una de la principales característica
de la aptitud emocional, que es la segunda piedra angular de la inteligencia
emocional. Se compone de autenticidad, resistencia, renovación e insatisfacción
constructiva. Esas cualidades enriquecen nuestras facultades personales
y nuestro carácter, así como los sentimientos que los animan y orientan.
Es con ellas que cada uno de nosotros forja su auténtico destino en la vida
y en el trabajo: Para un buen profesional o líder, hay pocas cosas que tengan
más importancia que la confianza. |
| La confianza, que muchas veces se pierde
víctima de nuestra propia falta de voluntad o de capacidad para aceptar
los sentimientos, se ha convertido en el principal factor de la competitividad,
no sólo para las empresas sino incluso para los países. |
| La confianza es más que una buena opinión
o actitud. Es una fuerza de las emociones que se puede movilizar. Es algo
en que debemos basar nuestros sentimientos y acciones. Cuando tenenmos confianza
en nosotros mismos, la depositamos en los demás y, a cambio ganamos la suya.
Entonces, ese sentimiento se convierte en el aglometrante que cimienta esas
relaciones. Además abre el camino para un diálogo franco. En cambio, la
falta de confianza nos hace perder mucho tiempo y esfuerzo en salvaguardar,
inspeccionar, dudar, verificar y medir cosas, en lugar de dedicarnos al
trabajo que sea creativo y cooperativo y que genere valor añadido. |
| La confianza que infunden y de la cual luego
gozan las personas, equipo u organizaciones, se construye sobre la forma
honrada y apropiada en que éstos la manifiestan, así como sobre la verosimilitud
de estas manifestaciones y la credibilidad que infunden. Está probado que
la confianza en los negocios depende sobre todo del contacto emocional entre
las personas. Sin ella, la innovación es tímida y desaparece, los líderes
tienen que ocuparse de muchos pormenores al preparar cualquier procedimiento,
incluso una transacción sencilla. |
| A menos que hagamos algo concreto para que
la confianza sea más profunda y se extienda, abarcando nuestras relaciones
de trabajo y organizaciones, nos quedaremos solos, sin una auténtica comunidad.
Eso podría inhibir a los trabajadores de perseguir las oportunidades económicas.
El coste económico de este fenómeno es la perdida de la capitalización social
o radio de confianza que, en este contexto, se refiere a las condiciones
que permiten a unas personas confiar en otras y trabajr juntas en grupos
u organizaciones, compartiendo los mismos propósitos. |
| Si usted demuestra que su disponibilidad
y atención son sinceras, la gente confiará en usted y pensará que usted
no es igual que lo otros jefes. Esa opinión es vital para los líderes con
alto rendimiento. Sin ella se formaría una incesante corriente de resentimientos,
con el resultado de quie ambas partes se volverían tensas, desconfiadas
y menos productivas. |
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| La profundidad emocinal, tiene que ver con:
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Destacar el rasgo fundamental del carácter del sujeto. |
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Descubrir y fomentar el potencial y el propósito que le son propios
y que definen su destino. |
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Manifestar el compromiso, el impulso, la iniciativa, la consciencia
y la responsabilidad. |
| . Aprovechar la solidez
de un talante. |
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Aumentar la influencia que ejerce el sujeto más allá de su autoridad,
posición y cargo. |
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| El saber, que es la herramienta más eficaz
para influir sobre los demás sin tener que aprovechar ningún ascendente
ni ejercer ningún control sobre ellos, constituye uno de los principales
retos para las organizaciones de nuestra década. Se trata de percibir, aprender,
relacionar, crear, ordenar por prioridades y actuar de tal manera que el
proceder dependa más del elemento emocional que del mero dominio y control,
lógica e intelecto o análisis técnico. |
| Las emociones invaden nuestra identidad
y se extienden al sistema que formamos los humanos a modo de la fuente que
irradia y transmite energía; son las corrientes de energía que manan en
nuestro interior, vitalizan nuestros valores y orientan nuestras percepciones
y conductas. Luego, fluye hacia el exterior y afectan a los demás. |
| La inteligencia emocinal es transferida
durante un continuo proceso, primero de compresión y aplicación de las dos
primeras piedras angulares (reconocimiento de las emociones y aptitud emocional)
y luego, de exploración del nivel profundo de las emociones mediante toda
una serie de prácticas. Entre éstas, se encuentra aquella clase de programas
de coaching y asistencia de mentores. |
| Por más que nos esforcemos, es imposible
que podamos sobresalir en todo, pero cada uno de nosotros es capaz de hacer
algunas cosas mejor que otras cien mil personas. Es necesario que busquemos
y desarrollemos nuestros lados fuertes y habilidades mientras vamos reorientando
y controlando los puntos débiles, en lugar de intentar subsanarlos. Lo esencial
de la profundidad emocional es lo siguiente: La vida y el trabjo del
hombre representan más de lo que admiten las rígidas teorías ya superadas.
Lo que sentimos y las imágenes del potencial único que llevamos en el corazón
calan mucho más hondo. |
| El trabajo es una oportunidad de transferir
al mundo exterior aquello que nos identifica como únicos. El hombre tiene
una necesidad compulsiva de dejar su huella personale en el mundo. |
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| Al aplicar las tres piedras angulares de
la inteligencia emocional ya citadas, es decir, el reconocimiento, la aptitud
y la profundidad de las emociones, se podrá experimentar superación y progreso.
Uno podrá volverse más enérgico, más eficaz y más confiado en sus relaciones
con los demás. Y, qué duda cabe, se sentirá más a gusto con su verdadero
talante. |
| La alquimia se trata de una convergencia
de aquellas fuerzas que nos permiten descubrir oportunidades creativas y
transformar ideas menores en algo más importante. |
| Por lo general, cuando hablamos del cambio,
pensamos en un cambio para más o mejor, que resulta de un análisis racional
y ordenado y de una planificación rigurosa, producto de un esfuerzo intelectual
sobre todo. Por el cambio para más o mejor dura poco, tiene una envergadura
limitada y tiende a ser reversible. |
| En cambio, muchos buenos directores no están
dispuestos a competir en el futuro, introduciendo únicamente los cambios
para más o mejor, con todas las previsiones y limitaciones que ello implica,
sino se proponen un cambio transformacional y se dedican a efectuarlo. Tienen
valor para asumir los riesgos de la creatividad. Toleran el error propio
o ajeno y, aunque alguien se equivoque, le permiten seguir explorando nuevos
territorios. Saben que el futuro no es algo que basta esperarlo y ya vendrá,
sino algo a cuya construcción debemos contribuir activa y apasionadamente.
La inteligencia emocional juega un papel vital en esa construcción. |
| El síndrome de Zeigarnik, descubierto
hace treinta años, se refiere a que la creatividad se extingue tan pronto
como llegamos al término de un proyecto o eliminamos un problema. Cuando
un trabajador está haciendo algo excepcional, casi siempre deja de ser administrador.
Hay algo que absorbe toda su atención y dirige su interés hacia la naturaleza
misma del proyecto o problema. Se siente animando y fuerte y empieza a exigirse
a sí mismo y a los demás aportes creativos y máximo esfuerzo. Casi siempre
termina creando algo extraordinario o aprendiendo algo muy útil |
| Todos podemos saber hacer frente a las misms
cosas que cualquier otra persona, pero debemos estar mejor preparados, nuestro
instinto debe ser más agudo y nuestra dedicación, más creativa. Entonces,
sabremos reaccionar de un modo diferente e innovador, porque no estaremos
atascados en el tiempo. Sabremos ser excepcionalemte tolerantes con la ambigüedad
y dejar que el juego de las cosas siga su curso creativo. |
| En realidad, muchas cosas que buscamos,
tanto en el quehacer empresarial como en la vida, no están en ninguna parte.
No vienen con la última tendencia ni con la tecnonlogía más avanzada, sino
las llevamos dentro. Siempre han estado allí, pero muchos de nosotros no
hemos sabido valorarlas ni responder a ellas o no las hemos utilizado todo
lo bien que somo capaces de hacerlo. |